En las sierras de Totoral, en el paraje Colonia Hogar, arrancó la temporada de vacaciones para 300 chicos y chicas que por distintas situaciones de vulneración de derechos están temporalmente bajo cuidado del Estado en hogares dependientes de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SeNAF).
El programa socioeducativo abarca a los 18 dispositivos residenciales que tiene SeNAF en la ciudad y en el interior. Cada contingente viaja con los socioeducadores para disfrutar de una semana a pleno en el predio de 11 hectáreas, arbolado y cercano al río, ubicado a 6 km de la iglesia jesuítica Santa Catalina.
Las instalaciones fueron acondicionadas y equipadas de manera integral con el programa “Cimientos” para que todo funcione como merecen.
Las estadías rotativas son de lunes a sábado e incluyen: búsquedas del tesoro, expediciones al río, caminatas nocturnas, juegos al aire libre y en las galerías si se larga la lluvia, una agenda de actividades artísticas, deportivas y de vida en la naturaleza coordinada por profesores de la Universidad Provincial de Córdoba (UPC), y un menú diario nutritivo.
Tal como lo viene haciendo desde que asumió la gestión de este programa, la secretaria General de Salud y Desarrollo Humano, Liliana Montero, viajó al norte cordobés para compartir una jornada con los contingentes de las residencias Santa Cruz y Eva Perón, y se sumó al almuerzo y a las distintas actividades.
En el marco de la jornada, remarcó que los niños y niñas bajo cuidado del Estado atraviesan situaciones de alta vulnerabilidad, y que el rol del Gobierno no se limita a garantizar derechos básicos durante el año, sino que también incluye el acceso al descanso y al disfrute en el período de vacaciones.
En ese sentido, señaló que la Provincia toma la decisión de sostener estas políticas públicas para asegurar experiencias recreativas y de bienestar a quienes más lo necesitan: “Acá están cerca del río, juegan, se divierten, y eso también habla de cómo el Estado garantiza derechos”.
“En un momento en el que parece estar de moda que el Estado se retire, hay lugares de los que no nos vamos, porque asumimos nuestra responsabilidad”, agregó, y precisó que en este caso la inversión en las mejoras edilicias fue de casi 60 millones de pesos.
Al llegar a Colonia Hogar, junto con la bienvenida en el parque todos los chicos y las chicas reciben una mochila personal con malla, ojotas, botella térmica, gorra con visera y toallón, además de protector solar y repelente, y van directo a las habitaciones recién pintadas y con el mobiliario y la ropa blanca impecable.
Por política del Ministerio, para promover el trabajo y la inclusión, las mochilas y los toallones personales son confeccionados por cooperativas textiles, en tanto que la gestión del comedor está a cargo de cocineras y maestras panaderas de distintas instituciones comunitarias.
Montero viajó al norte cordobés junto a Julia Reartes, la titular de SeNAF, y a Teresa Llanos, responsable del área de las residencias de la institución, que se plegaron a las actividades y en ese marco de encuentro distendido conversaron con los chicos sobre el tránsito del año que pasó y los desafíos para el que comienza.
En primera persona
El programa se desarrolla hasta la semana del 21 de febrero, alternando la convivencia entre distintas residencias en una experiencia de camaradería que enriquece aún más, para un grupo considerable, la experiencia de gozar de vacaciones en las sierras por primera vez.
Rosa González, encargada de la residencia Eva Perón, destacó el estado de las instalaciones y del predio, y subrayó la importancia que tiene esta experiencia para los chicos, ya que implica salir de su entorno cotidiano, preparar las pertenencias, compartir juegos y actividades al aire libre, y vivir plenamente el tiempo de vacaciones.
“Este es un derecho más que tienen los niños y niñas, como el derecho a la educación y a la salud, que gracias a las políticas públicas se pueden garantizar”, afirmó.
Franco Reccia, profesor de Educación Física y técnico en la especialidad, explicó que junto a un equipo de docentes desarrollan una amplia variedad de actividades recreativas, deportivas y artísticas para que los chicos y chicas aprovechen al máximo su estadía en Santa Catalina.
“Abordamos actividades lúdicas y deportivas, salidas al río, propuestas nocturnas y distintas dinámicas para que los chicos disfruten cada momento”, contó.
En cuanto a la experiencia de las vacaciones en la colonia de Santa Catalina, una de las adolescentes señaló que lo que más disfruta es “ir al río y estar en la naturaleza”, y que el entorno serrano permite salir de la rutina diaria.
Coincidió con ella otra de las chicas, que agregó: “Lo que más le gusta es pasar tiempo con mis compañeras y compartir unos días fuera de la residencia”. Señaló que vacacionar en las sierras es una experiencia distinta a la vida en la ciudad, y remarcó el valor de poder disfrutar del río y del aire libre.
Otra de las chicas destacó lo divertido de los juegos en grupo y las largas mesas de la comida, además del contacto con la naturaleza y el río, el gran aliado de las vacaciones en este tiempo para relajarse y descansar antes de retomar la rutina escolar.
