• 15 enero, 2026

El Brinkmanense Jorge Racca participó de inauguración de la escultura de «Mortero»

Abr 24, 2025

El Brinkmanense Jorge Racca participó en Comodoro Rivadavia, de la inauguración de la escultura de «Mortero», el perro callejero que acompañó en las Islas Malvinas.

El pasado lunes 21, se llevó a cabo en Comodoro Rivadavia un emotivo acto para inaugurar un monumento en honor a “Mortero”, un perro callejero que fue adoptado, y se convirtió en la entrañable mascota del Regimiento de Infantería Mecanizado N.º 8.

La historia de Mortero quedó plasmado en el libro infantil «Mortero, el perro héroe de Malvinas», escrito por el veterano Carlos Alberto González, donde cuenta sus aventuras junto a los soldados y terminó capturado por los ingleses como prisionero de guerra.

Mortero también tiene dos monumentos, uno en el Museo y el otro en Plaza de Armas del Regimiento de Infantería 8 de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut. Carlos Alberto González recorre escuelas, ferias junto a su libro para contar desde chicos a grandes, como fue la guerra de Malvinas desde otra perspectiva.

González, exsoldado conscripto, cuenta su historia y cómo conoció a Mortero cuando fue incorporado al Regimiento de Infantería 8 en Comodoro Rivadavia, Chubut, para realizar el Servicio Militar Obligatorio, clase 1963. Mortero ya estaba en el regimiento, había sido adoptado por el Cabo 1° Víctor Alberto Funes.

«Mortero lo seguía a su cuidador a todos lados, y después fue encariñándose con todos los soldados», explicó González para el programa de Punto11radio, el 6 de abril fueron llamados para ir a Malvinas y decidieron llevar al perro para que no se quedara solo, ya que nadie podía cuidarlo.

Víctor lo cargó al avión y partió junto a los soldados a Malvinas. Eso no es todo, el veterano detalló que «el 14 de junio fuimos tomados prisioneros», junto a Mortero. Allí fueron trasladados al buque Norland, donde Mortero le orina la alfombra a los ingleses…

Esta anécdota es una de tantas que se pueden encontrar en el libro que escribió el autor: «Los ingleses se enojaron mucho, lo querían arrojar al agua. Nosotros lo impedimos».

Mortero solía seguir a los soldados hasta llegar a una tranquera, incluso cruzaba el campo minado, que los soldados tenían que recorrer con un guía. «El tema y la inquietud nuestra era qué pasaba cuando volvía, pobre Mortero si pisaba una mina. Pero nunca pasó», señaló.

Mortero regresó sano y salvo de la guerra de Malvinas, aunque poca información se tiene al respecto sobre su paradero después de este período.

Carlos contó que cuando terminó el Servicio Militar Obligatorio, regreso a su ciudad natal, Laguna Larga, en la provincia de Córdoba, y perdió el contacto. Según lo que pudo saber, el perro murió debido a la edad y se encuentra enterrado en el regimiento.

Fuente nota: lv12.com.ar

Fotos: Jorge Racca